domingo, 28 de noviembre de 2010
Inciso.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Desaparecido en combate.
lunes, 15 de noviembre de 2010
lunes, 8 de noviembre de 2010
¡Que viene el coco!
sábado, 30 de octubre de 2010
Manías y costumbres en el desayuno.
domingo, 10 de octubre de 2010
Tarta de queso.
Tan real como la vida misma fue la tarde que nos pusimos chorreando porque la lluvia nos pilló desprevenidos, desarmados, sin paraguas. Bastante nos había llovido ya en casa con las goteras como para que ahora también nos lloviese en la calle.
Mi hermana, una de tantas, me contaba sus cosas y todo lo que había hecho durante el fin de semana.
La calle estaba desierta a pesar de que eran las siete de la tarde de un domingo.
La noche se nos venía encima poco a poco y para colmo no dejaba de llover.
Pero nosotros no echamos a correr para resguardarnos de la incesante tromba de agua que nos calaba la ropa. Al contrario, andábamos recreándonos en cada uno de nuestros pasos.
Acababan de regalarle a mi hermana una tarta de queso. ¿Qué más daba lo demás?
miércoles, 22 de septiembre de 2010
"Como agua de Mayo... en Septiembre.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Mentira cochina...
domingo, 5 de septiembre de 2010
Frío.
viernes, 14 de mayo de 2010
El colchón del 27
Y luego la gente se extraña si vamos de camping y no llevamos saco...
jueves, 13 de mayo de 2010
Historias de Tendedero

"-Lo siento queridas, pero creo qe debido a vuestra larga existencia ya no puedo hacer mucho más por vosotras..."
Eso fue lo que mi tía nos dijo a mis primas y a mí antes de abandonarnos a los tres en el kilómetro 53 de la autovía de Valencia... eso sí, tuvo buen corazón y lo hizo no muy lejos de una gasolinera (a unos 20 kilómetros)
miércoles, 12 de mayo de 2010
Miau!
Hasta que un día, llegó el verano y no hubo nada que separase a Gato de aquel cielo azul. Fue entonces cuando, buscando en su cajón de arena, sacó una capa azul y unas gafas de piloto. Cogió carrerilla y saltó por la ventana.
Gato no tuvo miedo a caer ningún verano, al fin y al cabo, tenía otras seis oportunidades para volver a intentarlo… Y el bigotes, voló.
La verdadera esencia de esta historia reside en que "el bigotes" fue un gato loco que una de mis quince hermanas compró (se encontró por la calle) para el día de la madre. El dichoso gato tenía la costumbre de arrojarse desde el balcón de mi casa (un tercer piso) a la calle.
martes, 11 de mayo de 2010
El síndrome de Peter Pan

Hay una etapa de la infancia en la que todos los niños desean ser “estrellas” del fútbol mientras que las niñas quieren ser princesas. Yo también pasé por esa época, y me conformaba con meter goles porque el deseo que guardaba celosamente en secreto era mi pasión por escribir. Hoy, tengo 19 años y sigo queriendo ser escritor.
Es muy probable que esta afición me haya llevado a saber quien es James Matthew Barrie, cosa que también deberían tener presente aquellas princesas de mi época y los futuros futbolistas ya que todos, en algún momento de la infancia, hemos conocido a Peter Pan.
Este pasado domingo ha sido el 150 aniversario del nacimiento de autor de esta gran novela.
A estas alturas, muchos ya no recordarán (o recordaremos) lo que es ser un niño. Las responsabilidades, la madurez, los quebraderos de cabeza y en resumen, la vida y la mayoría de edad, nos han arrastrado a convertirnos en adultos a pesar de que algunos aún nos aferramos a conservar dentro de nosotros la esencia de aquello que fuimos cuando nos echábamos la leche del desayuno encima o comíamos gominolas hasta que nos dolía el estómago. Esto nos lleva a veces a convertirnos en dos caras muy diferentes de una misma moneda.
Me gustaría poder volver atrás para contar que como ya dije al principio, cuando me preguntaban qué quería ser de mayor, yo contestaba con orgullo: “De mayor, yo quiero ser niño.”
Vuelvo a...
Siento haber estado tanto tiempo "inactivo".